Una cifra no sustituye al descanso real

Los adultos suelen necesitar al menos 7 horas, aunque la edad y la persona importan. Además de duración, la calidad y la continuidad del sueño cuentan. Mantener horarios razonables, una habitación cómoda y una rutina de desconexión puede ayudar.

Consulta: habla con un profesional si roncas con pausas, te quedas dormido durante el día, tienes insomnio persistente o el sueño afecta tu seguridad y funcionamiento.

Información oficial sobre sueño del CDC →